Cristina Gil Sáiz 3ESOL
Otro año más en el hospital. Otra navidad más sin ganas de celebrar la felicidad que esta época supone. No tengo emoción esperar la noche del 25 de diciembre a abrir los regalos que me trae mi madre, simplemente espero en la cama del hospital a que la muerte me lleve con ella.
Se me a caído el pelo y estoy débil, ya he perdido la fe o como lo llaman “le espíritu de la navidad”.
Mis amigos ya no vienen a verme, los comprendo, ya no vale la pena. Seguro que están en sus casas esperando a que toquen las doce para llevarse sus regalos traídos del Corte Ingles y sus derivados.
Lo único que me anima en estas fechas es mi hermana pequeña y mi padre que vienen a verme con esperanzas de que el año que viene no tengan que volver a venir y que podamos celebrar este día en casa.
Son las 9 de la mañana dentro de una hora tengo quimio, no espero nerviosa, no me importa.
Después de que me hicieran el tratamiento me volvieron a llevar a la habitación, esto se me hacia insoportable, llevo ya un año metida aquí dentro, quiero salir a andar pero cada vez que lo intento me mareo y mi madre no me deja salir porque tiene miedo.
Me pase las horas viendo el televisor, los anuncios de regalos, las telenovelas, los especiales de navidad, ya a la hora de cenar llegan mi padre y Carol, mi hermana, entran y nos dan dos besos a mi madre y a mi.
Carol que tiene 5 añitos se sienta a mi lado con una caja y un poco mas cambiada, tenia un trasquilon en el pelo enorme, jeje.
Mientras mis padres hablaban a escondidas, supongo que de mi, que voy de mal en peor , pero no me afecta. Luego se giran hacia mi y dicen:
-Hija, para darte tu regalo no vamos a esperar hasta mañana, te lo damos ahora-dice mi madre sacando un regalo del bolso-
Lo abro y veo que es un comió, bueno no esta mal, así por lo menos no me aburro.
-Mama? Se lo puedo dar yo ahora?-dice Carol-
-Le has hecho un regalo a tu hermana, con que dinero?-dice sorprendida-
-No me a costado dinero-dejándomelo encima de las piernas-
Lo abro y en el fondo de la cajita hay un mechón de pelo atado con un lazo, ya se porque tiene un trasquilon en el pelo.
-Esto es tuyo?-pregunto-
-Si! Y los de mi clase también me han dado un regalo para ti!-sacando de los bolsillos mas mechones-
No se porque pero ese regalo me emociono mucho, mi hermana no sabia exactamente lo que me pasaba, solo veía que no tenia pelo y me trajo suyo. Eso me hizo pensar que no la podía decepcionar, recobro un poco la esperanza, supongo que puedo parecer feliz delante de ella aunque sea.
Llego el día de noche vieja, yo seguía en el hospital un poco más feliz y también me encontraba mejor, pero supongo que no duraría mucho. Hoy también era el cumple años de Carol y también vinieron al hospital a tomarse aquí las uvas.
-Felicidades enana!-le digo nada mas entrar por la puerta-
Mi madre también la felicita. Cenamos y ellos empiezan a tomar las uvas y cuando ya han acabado nos felicitamos mutuamente. Después empezamos a decir lo que queremos para este año.
-Yo quiero mas amor-dice mi madre-
-Yo que no alla guerras- mi padre-
-Yo he pedido que mi hermana se cure y que podamos jugar-dice Carol-
Pasaron las dos semanas y me dieron la noticia de que me podía ir pronto porque me curaría.
Las siguientes navidades las pase en mi casa con los míos, fue un milagro de la navidad, un regalo de los reyes y el deseo de mi hermanita.
Hola! Soy Cris, que nada, espero que os haya gustado mi cuentecito, que me lo he currado. Como no se me ocurrió sobre que escribir, los cuentos de siempre de los reyes, que los niños dejan de creer y todo eso, me puse a escuchar música y hay una canción de my chemical romance (ya se que estoy viciada pero me da igual lo que digáis) que se titula cáncer y nada de hay salio esto.
Nada mas, espero que os guste y comentarme!
Besos gente!