Hola a tod@s los que estáis ayudando a realizar este maravilloso recorrido:
Bien, comenzamos con la lectura de "Los espejos venecianos", un libro con un argumento realmente atrayente por su contenido misterioso. Para tod@s aquell@s que no estáis en mi clase, para que sepáis de qué hablamos os voy a poner en antecedentes:
El libro atrapa desde casi su principio por el misterio que encierra en sus páginas, pero ¿pensáis que es sólo por eso?
Respuesta: ¡Pues no! Atrapa porque en determinado momento, cuando Joan Manuel nos describe esos espejos, nos traslada a un mundo que "no conocemos", un mundo que está fuera de lo terrenal y que "engancha a mucha gente".
Bien, hasta aquí lo misterioso. ¿Pero qué hay además de eso? ¿Por qué el libro parece perder interés al final del mismo? Much@s de vosotr@s así me lo habéis comentado. Es que el final... no me ha gustado.
Ahora vais a descubrir el verdadero valor del libro. Aquí va. Joan Manuel, a través de estas páginas, nos abre las puertas, a través de los espejos, a otros mundos... pero lo realmente importante no es que vosotr@s intentéis abrirlas, sino que las cerréis. Efectivamente, el autor con un lenguaje muy claro, pero que no mucha gente entiende, nos está diciendo que "ese mundo debe ser enterrado", como se hace con Beatrice Balzani. En el momento en que el personaje descubre lo que tiene que hacer, ayudado de sus amigos Paolo y Lena y del profesor Giacomo, termina su experiencia en ese ámbito.
Es a partir de aquí que vosotr@s debéis reflexionar sobre este tema y pensar si realmente os gusta o no el final del libro. La reflexión que deseo que hagáis del mismo va sobre lo que os he puesto más arriba. Vosotr@s ¿estáis dispuestos a cerrar esas puertas? Si no lo estáis, vais por el mal camino. Como nos dice el autor, si no seguís ese camino, podéis ir por sitios que no os van a conducir más que al "miedo", a "la oscuridad del palazzo", a "encontraros con cosas que no os apetece ver", a "mundos desconocidos"...etc etc.
Sólo una cosa más... ¿para qué no cerrar esas puertas? Es mejor abrir otras muchas: a la amistad, al valor del trabajo bien realizado, al proceso de un aprendizaje interior, al amor... en suma ¡a la vida que cada uno debe hacer por sí mismo, sin necesidad de ir más allá!
Aprovechad todo lo que el libro encierra de bonito, lo que realmente el autor nos ha querido enseñar. Si sois capaces de hacer esta reflexión, el libro os habrá encandilado, como cierto día (hace unos... 7 años me encandiló a mi). Seguramente, vuestros caminos se tenían que cruzar con los de este autor. ¡Aprovechad que lo tenéis delante y preguntadle lo que deseáis saber! Eso sí, sólo os pido una cosa... las preguntas que aquí expongáis, que vayan siempre en la línea de esas puertas cerradas.
Espero y deseo encontrar aquí buenas preguntas para hacerle al autor. Como os dije en clase, él viene a sorprendernos a nosotr@s, pero entre tod@s tenemos que conseguir que él también quede gratamente sorprendido.
Un saludo a tod@s, espero vuestras preguntas...